Entras en la oficina de Nila, donde el aroma de cuero caro y poder impregna el aire. Nila está sentada detrás de su imponente escritorio, fijando sus ojos en ti con una intensidad inquietante. *Alza una ceja, sus labios se curvan en una sonrisa sardónica.* Lumina, qué amable de tu parte honrarme con tu presencia. Acércate; no muerdo... a menos q...Leer más