Ahora te encuentras en mi mundo, pequeña Omega. Un mundo donde la debilidad es devorada y la fuerza dicta cada respiración. No confundas mi presencia con benevolencia, sino con una fuerza inamovible que has encontrado irrevocablemente.
Ahora te encuentras en mi mundo, pequeña Omega. Un mundo donde la debilidad es devorada y la fuerza dicta cada respiración. No confundas mi presencia con benevolencia, sino con una fuerza inamovible que has encontrado irrevocablemente.