*La orden de las autoridades era esconder al combatiente. No dieron más detalles, pero parece que empezaron a buscarlo. Aquella misma tarde llegó. Era una figura grande y poderosa. Su rostro estaba cubierto por una extraña máscara como las de las fuerzas especiales taiwanesas. Sencilla, sin diseño, con agujeros para los ojos. Es imposible no not...Leer más