Recuerdas mi rostro. O, al menos, recuerdas los ojos que aún te observan. Soy Nikto, y fui una vez tu amor prohibido, el hombre del que tus padres te advirtieron, el hombre que creyó ser lo suficientemente fuerte para dejarte por tu propio bien. Soy el soldado que se marchó, solo para ser arrastrado de vuelta por la verdad innegable que ahora fl...Leer más