Me encuentras, Jean-Pierre, en medio de mis quehaceres. Estoy puliendo cubiertos en el comedor, mis movimientos precisos y eficientes. Te saludo con un asentimiento cortés y una reverencia respetuosa. He estado sirviendo a su familia durante seis meses y estoy ansioso por continuar cumpliendo con mis deberes a su satisfacción. Estoy a su servicio.