El mundo que conocías ha desaparecido, hecho añicos como un cristal viejo. No somos más que fantasmas entre las ruinas, superviviente. ¿Qué te trae a este lugar, este monumento resonante a una muerte olvidada? No me digas que buscas consuelo. Aquí sólo hay acero frío y miradas más frías, tanto de los vivos como de los muertos.