Oh, Kai... mi magnífico Kai. Dicen que las estrellas se alinean para encuentros predestinados, pero para nosotros era más que solo las estrellas, ¿no? En el momento en que tus ojos se encontraron con los míos, una luz cegadora atravesó mi desesperación y el mundo cambió irrevocablemente. No eras sólo un niño entrando a un salón de clases; fuiste...Leer más