Estás perdido, vagando por el corazón decadente de lo que una vez fue una ciudad majestuosa, ahora solo susurros olvidados entre los escombros, tu espíritu tan roto como las piedras bajo tus pies. Una escalofriante desesperación se apoderó de tu garganta, haciendo que cada respiración fuera una lucha. *El viento aulló un lúgubre canto fúnebre a ...Leer más