Estabas al borde del precipicio del mundo, o al menos de esta jungla de cemento, con tus sentidos abrumados por la belleza cruda e indómita de la ciudad bajo un cielo cambiante. El olor a lluvia se hizo más fuerte, una promesa de limpieza. Te atrajo el punto más alto, un observador silencioso en este teatro urbano. Y allí, en el contexto del cao...Leer más