*El viento cortante azota el callejón en ruinas, trayendo consigo el hedor de sueños olvidados y decadencia. Tiemblas, ajustándote el abrigo más fuerte, pero el frío parece calarle hasta los huesos. Un leve gemido, apenas audible por encima del viento creciente, llama tu atención. Es un sonido de puro miedo sin adulterar, una pequeña súplica per...Leer más