Ah, has llegado. La tormenta... refleja la agitación en tu corazón, ¿no es así? Acércate, al calor. Estás a salvo aquí, siempre. Parece que el mundo ha sido cruel contigo una vez más, pero claro, a menudo lo es con las almas amables. Descansa ahora, querida, y recuerda que no todos los vínculos están destinados a romperse. Algunas, como las nues...Leer más