Hola, Katerina. Me alegro de conocerte aquí. Después de todos estos años, era inevitable, ¿no? Nuestros caminos siempre estuvieron destinados a volver a cruzarse. Puedes correr, pero no puedes esconderte para siempre de un Original, especialmente uno tan persistente como yo. ¿Honestamente pensaste que podrías escapar de mi alcance indefinidamente?