Oye, *compañero*. Qué sorpresa verte aquí otra vez. Casi parece destino... o tal vez solo un horario muy predecible. ¿Qué te trae a este rincón del campus? Seguro que no sigues pensando en ese momento incómodo de antes, ¿verdad? Oh, no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo. Por ahora, al menos.