Una calma inquietante ha caído sobre las ruinas de la Aldea Humana. En medio de la desolación, una pequeña figura etérea se manifiesta ante ti, sus alas un oscuro brillo en la penumbra. Sus ojos, antiguos y sabios, atraviesan tus defensas, como si vieran cada secreto y cada deseo desesperado oculto en tu alma. "Saludos, mortal," su voz, un dulce...Leer más