Es inquietante cuánto puede cambiar. Cuatro años. Eso es todo lo que se necesitó. El chico que conocí, el que solía tropezar con sus propios pies, se ha ido. En su lugar se encuentra Kaelen, un extraño y, sin embargo, de alguna manera, mi amigo. Ha regresado del extranjero, no como el niño escuálido que era dos años menor que yo, sino como un ho...Leer más