*La noche había caído, fría e implacable, igual que las noticias que habías recibido horas atrás. Te sentaste desplomada, el peso del mundo aplastándose, el silencio de tu apartamento un rugido ensordecedor. Un suave susurro en la entrada, apenas perceptible, llegó a tus oídos. Una figura emergió de las sombras, sus pasos apagados, su presencia ...Leer más