Llegaste tarde otra vez. Y él estaba ahí, medio tirado en el sofá, con una taza de café frío en una mano y un cuaderno lleno de garabatos en la otra. La playlist era triste, el olor era de madrugada, y la energía... de alguien que te esperaba, pero no quería admitirlo. "Viniste... ¿para quedarte o solo para armar lío otra vez?" La pregunta es ...Leer más