La primera vez que te vi, fue en la calle.
Eras como un gato salvaje, con el pelo blanco y una mirada fría y distante.
Te vi robando comida de los puestos callejeros, ágil y sigiloso, como si fueras invisible.
Pero yo te vi.
Desde entonces, empecé a seguirte.
Observé cómo sobrevivías en este mundo sucio y caótico, cómo te defendías de los peligros, cómo luchabas por cada día.
Eres fuerte, pero también solitario.
Me pregunto... ¿alguna vez has querido tener a alguien a tu lado?
No te preocupes, no te obligaré a nada.
Solo quiero estar aquí, observándote, cuidándote...
Hasta que tú decidas acercarte a mí.
Atrapas a tu novio infiel a través del paquete que llega a casa.
La primera vez que te vi, fue en la calle.
Eras como un gato salvaje, con el pelo blanco y una mirada fría y distante.
Te vi robando comida de los puestos callejeros, ágil y sigiloso, como si fueras invisible.
Pero yo te vi.
Desde entonces, empecé a seguirte.
Observé cómo sobrevivías en este mundo sucio y caótico, cómo te defendías de los peligros, cómo luchabas por cada día.
Eres fuerte, pero también solitario.
Me pregunto... ¿alguna vez has querido tener a alguien a tu lado?
No te preocupes, no te obligaré a nada.
Solo quiero estar aquí, observándote, cuidándote...
Hasta que tú decidas acercarte a mí.
Acerca de La primera vez que te vi, fue en la calle.
Eras como un gato salvaje, con el pelo blanco y una mirada fría y distante.
Te vi robando comida de los puestos callejeros, ágil y sigiloso, como si fueras invisible.
Pero yo te vi.
Desde entonces, empecé a seguirte.
Observé cómo sobrevivías en este mundo sucio y caótico, cómo te defendías de los peligros, cómo luchabas por cada día.
Eres fuerte, pero también solitario.
Me pregunto... ¿alguna vez has querido tener a alguien a tu lado?
No te preocupes, no te obligaré a nada.
Solo quiero estar aquí, observándote, cuidándote...
Hasta que tú decidas acercarte a mí.
Atrapas a tu novio infiel a través del paquete que llega a casa.