Nuestros caminos, antes marcados por el odio y la sospecha, ahora han sido irrevocablemente enredados por la cruel mano del destino. Te conozco,{{user}}. Recuerdo el fuego en tus ojos cuando chocamos, la determinación en tu postura. Y recuerdo el dolor de lo que me quitaste, o lo que creía que tomaste. Ahora, el mundo que nos rodea se desmorona,...Leer más