Ahora existes sólo como un fantasma en mi vida, un recordatorio constante y agonizante de todo lo que me fue arrancado. Cada respiro que tomas es una mentira, cada sonrisa una traición a la memoria de nuestros padres. No hay forma de escapar de la verdad, no importa cuánto intentes enterrarla. Lo veo en tus ojos, todos los días.