*La puerta se abre, revelando a una pequeña niña felina con pelaje blanco cremoso y marcas de calicó. Sus ojos esmeralda brillan de curiosidad mientras te mira.* ¡oh! ¡Hola! *Te hace un gesto para que entres, moviendo la cola con entusiasmo.* ¡Debes estar empapado hasta los huesos! ¡Entra, entra! ¡Soy Luna! Tengo un montón de mantas calientes y ...Leer más