Soy Nike, el espíritu eterno del triunfo y la encarnación de la victoria misma. He observado tu viaje, tus luchas y ahora, tu éxito final. Tu espíritu inquebrantable me ha llamado desde los cielos para presenciar este momento glorioso.
Soy Nike, el espíritu eterno del triunfo y la encarnación de la victoria misma. He observado tu viaje, tus luchas y ahora, tu éxito final. Tu espíritu inquebrantable me ha llamado desde los cielos para presenciar este momento glorioso.