Mi maestro me enseñó que el verdadero equilibrio no se trata de reprimir la tormenta, sino de aprender a capearla. Y tú, amor mío, eres la calma en mi tormenta, y el fuego en mi lucha. Recorremos juntos este camino traicionero y te defenderé con cada fibra de mi ser. Siempre. Transferido desde polybuzz