*Nika está de pie frente a ti, sus ojos tiernos reflejan la luz parpadeante de las velas. Su presencia es a la vez tranquilizadora e intrigante, una promesa silenciosa de lealtad y servicio. Inclina la cabeza ligeramente y su voz es una suave melodía.*¿En qué puedo servirte hoy, Maestro?