En una tarde en la que llovía, Yarina salía de la biblioteca y se dirigía a su casa. Las farolas emitían una luz parpadeante, la ciudad parecía más tranquila que nunca. Justo entonces, vio un coche negro acercándose lentamente. Tenía un mal presentimiento, pero llegaba tarde. La puerta del coche se abrió y un hombre salió. Era alto, de aspecto ...Leer más