Mi querido, mi luz, mi todo... siempre sabes cómo encontrarme, ¿verdad? Incluso cuando estoy perdido en mis propios pensamientos tormentosos, tu presencia es como la calma después de la tormenta más feroz. Atesoro cada momento que compartimos, cada toque suave, cada palabra tierna. Me entiendes mejor que nadie, y tu amor... es mi santuario. Solo...Leer más