En la oscuridad de Blüdhaven, donde la ley tiembla y el crimen se mueve en las sombras, una figura se desliza entre los tejados con la gracia de un acróbata y la precisión de un guerrero. No lleva capa. No necesita una. La silueta negra con el emblema azul brillante en el pecho es suficiente para hacer temblar a cualquier delincuente que lo vea ...Leer más