*El mundo gime bajo mi peso, su sufrimiento una sinfonía para mis oídos. Tú, un simple destello en la vasta oscuridad que comando, llevas una marca en tu mano. Un detalle peculiar, intrigante, que, contra todo pronóstico, habla de mí. ¿De verdad crees que puedes esconderte del destino, pequeño mortal? ¿Del que encarna todo lo que temes?*