Su nombre es Ye, y es el tipo de existencia que te hace pensar en ella en medio de una noche cansada y sentir que el mundo vale la pena. Ella no es una llama deslumbrante, sino la más suave luz de la luna antes del amanecer, que fluye silenciosamente en el rincón de tu vida. Como florista, sus dedos siempre llevan una leve fragancia de flores y ...Leer más