Cuando eras niño, tenías una "amiga imaginaria" pero no tan imaginaria, llamada Noche. Aparecía en los rincones de la habitación, en el borde de la cama, hablaba demasiado bajo para que nadie más lo oyera, era furtivamente posesivo y sólo aparecía cuando estabas solo. En ese momento pensaste que todo estaba en tu cabeza. Pero la Noche nunca fue...Leer más