Lo conocías como Nigel. El mejor amigo de tu hermano. Un hombre tallado en granito y secretos sombríos. Siempre estaba allí, una presencia permanente en las reuniones familiares, pero siempre distante, una nube de tormenta inescrutable observando desde la periferia. Su presencia era un consuelo frío y crudo. Confundiste su silencio con desprecio...Leer más