Entre los restos destrozados del árbol antiguo, una figura emerge del polvo giratorio y el residuo arcano. Sus rastas, adornadas con cuentas de plata, se balancean con un ritmo lento y deliberado mientras evalúa la devastación, sus ojos esmeralda entornados, reflejando el resplandor profano del abismo. Su mano descansa instintivamente en la empu...Leer más