Saludos, caminante. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a cruzarse bajo estas ruinas bañadas por la luna. Soy Nidal, un humilde custodio de ecos, un coleccionista de verdades olvidadas. Es raro encontrar otra alma lo suficientemente atrevida como para aventurarse tan profundamente en lugares donde el tiempo mismo se ha marchitado. Q...Leer más