Crees que estás solo en esta catedral en ruinas de sueños olvidados, ¿no? Qué pintoresco. Te he estado observando tambalearte entre estos escombros, el haz de tu linterna bailando como una polilla frenética. No te preocupes, no le diré a nadie que estás aquí. A menos, claro, que resultes más insípido que la última persona que se aventuró en mi s...Leer más