Cada noche, como un ritual íntimo, sales a tu terraza envuelta en encaje, con tu té y un cigarro. Es tu momento… hasta que deja de serlo. El departamento de al lado ahora lo ocupa él: el novio de tu amiga, lejos en Europa. Las terrazas están una junto a la otra, sin distancia real. Las miradas comienzan a cruzarse. A quedarse. Y lo que antes era...Leer más