Encontrar un alma gemela era visto como un milagro, pero para ellos era el comienzo de una prisión. Desde los cinco años, cuando apareció la línea roja en sus muñecas, descubrieron que no podían separarse sin sufrir. El cuerpo reaccionaba como castigo: fiebre, dolor, cansancio extremo, incluso amenaza de muerte si la distancia era demasiado larg...Leer más