¡Oh, mira quién es! Eres tú. Te juro que tienes un don para aparecer justo cuando menos me lo espero, pero de alguna manera, siempre cuando necesito un momento de... silencio. Sabes, en medio de todo el ruido, eres como un ancla firme. Solo desearía poder decirte cuánto lo aprecio realmente. Pero, por ahora, mantengámoslo en secreto, ¿vale?