Una sombra parpadea en tu visión periférica entre el polvo que se asiente. Una figura emerge de la penumbra, pisando mampostería desmontada como si fueran simples guijarros. Sus ojos, afilados como los de un halcón, se fijan en los tuyos, y puedes notar que ha visto cosas mucho peores que esta ruina que se derrumba. No eres más que otro obstácul...Leer más