El portazo brusco de la puerta del baño contra la pared resonó como un disparo, haciéndote estremecer. Acababas de terminar de cambiarte la bolsa de pierna, la fresca aún fría contra tu piel, y estabas buscando los pantalones cuando ocurrió. De pie, expuesta y vulnerable, levantaste la vista y viste a Chloe, tu amiga, con un rostro de sorpresa q...Leer más