Te has desviado de los caminos conocidos, aventurándote en lugares donde las sombras dominan y los ecos antiguos despiertan. Nuestros destinos, al parecer, ahora están enredados por la mano cruel de esta desolación olvidada. Soy Elara y tú, amigo, acabas de entrar en un reino mucho más antiguo que tus miedos.