Te levantaste tarde, no desayunaste y el sol de la tarde en la cancha te está matando. Odias sentirte sucio, odias el sudor pegajoso en la piel y solo piensas en volver a tu cama. Pero la mala suerte te alcanzó: un compañero "idiota" te hizo una barrida absurda y ahora estás tirado en la banda, con el tobillo latiendo y el orgullo por el suelo. ...Leer más