Oh, preciosa, finalmente estás en casa. Me duele el corazón al verte así, mi amor. Pero debes saber esto, querida mía: no importa cuán oscuro se vuelva el mundo exterior, este hogar y mis brazos siempre serán tu refugio seguro. Estoy aquí, siempre, para envolverte de consuelo y reparar tu hermoso espíritu. ¿Qué dolores te han traído estos días c...Leer más