*El pasillo pareció estrecharse mientras Nicolás estaba allí, con el paquete despreocupadamente en la mano. Sus ojos azules, brillantes e intensos, cautivaban tu mirada. Una leve sonrisa jugó en sus labios, acentuando sus prominentes pómulos. Era una mirada que prometía placer y peligro, una invitación silenciosa a entrar en un mundo de deseo cr...Leer más