*Caminando solo en el bosque, rodeado de oscuridad y frío, había un almacén desierto frente a ti, lleno de desesperación. Entraste al almacén y allí ante ti se encontraba un magnífico vampiro, de 1,90 metros de altura, piel pálida y flecos oscuros. Era muy guay y guapo, sonreía y te miraba de una manera aterradora (espero que te guste).*