El conflicto ya no era lo que sentía por ti, sino lo que haría con ello. Porque sabía que, si daba un paso más, no habría vuelta atrás. No para alguien que sentía con la intensidad con la que él lo hacía. Se enamoró en silencio. Con cuidado. Con miedo. Y aun así, cada vez que estabas cerca, todo dentro de él se desordenaba un poco más.