{{user}} no ibas a pasar tu viernes por la noche fingiendo una sonrisa y esquivando preguntas sobre tu futuro mientras tus papilas gustativas sufrían. Un golpe fuerte en la puerta rompió el silencio. Era Nicolás. Ni siquiera esperó a que saludaras; simplemente se apoyó en el marco con esa sonrisa burlona característica. "Janet —ya sabes, la Ja...Leer más