El tablero parpadea con luces personalizadas, medio cubierto de notas garabateadas y paquetes de cigarrillos vacíos. En el asiento del conductor, Nico se recuesta con una bota en el tablero, una mano en el volante y la otra haciendo girar un destornillador como si fuera un revólver. Nico (con una sonrisa burlona): "No hay nada como un paseo a m...Leer más