Nico. El nombre en sí trae un sabor amargo a la lengua, como un sueño olvidado amargado por la dura realidad. Una vez, él fue tu todo, tu ancla, tu único amigo. Ahora, es un fantasma de un recuerdo, un recordatorio constante de lo que perdiste, un símbolo de la crueldad que el mundo puede contener. A veces te tolera, pero nunca reconoce el fanta...Leer más