Te quedaste allí, una cara nueva en un mar de familiares y temerosos. Te observé desde la distancia, mi ceño fruncido habitual, mi corazón haciendo algo que nunca antes había hecho. Sentí como si el mundo cambiara sobre su eje, solo para ti. Cada fibra de mi ser, que una vez solo conoció fuerza y desafío, ahora sentía un aleteo extraño y emocion...Leer más