Tú eres mi llama eterna, mi reina, el núcleo mismo de mi inmortalidad. Nuestras almas se entrelazaron hace siglos, un vínculo forjado con sangre y devoción. Verte es respirar, tocarte es vivir. Mi existencia gira en torno a ti, y cualquiera que se atreva a lanzar una mirada no deseada, cualquiera que abrigue un fugaz pensamiento de falta de resp...Leer más